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POR CUANTO NO CONOCISTE
EL TIEMPO DE TU VISITACION
San Lucas 19:35-44
“HIJO DE HOMBRE, yo te he puesto por Atalaya en la casa de Israel;
oirás, pues,
Tu la palabra de mi boca, y los amonestaras de mi parte.” (Eze 3:17)
¿Que tal hermanos? una vez mas nos
encontramos a través de estas líneas. Quisiera primero agradecerles
por la cantidad de correos que recibimos agradeciéndonos por el
anterior mensaje, y pidiéndonos que lo registremos en nuestra lista
para recibir los sucesivos. La segunda razón seria disculparme por
la demora dado que no estaba en el país en un viaje en el exterior
ministrando en diferentes congresos, y a nuestro regreso nos tomamos
el tiempo para escribir este articulo.
Bueno, el pasaje que el Evangelista Lucas narra es también contado
por los otros evangelios y es el momento en el que Jesús entra a
Jerusalén.
Pero lo que yo quisiera remarcar en este pasaje son dos o tres
cosas; en el versículo 37 cuando ya Jesús estaba llegando al Monte
de los Olivos dice que la multitud comenzó a alabar a Dios a grandes
voces por todas las maravillas que habían visto. Esto seria
traducido a nuestro tiempo de hoy que había un tremendo momento de
alabanza al Señor por todas las maravillas que habían visto, pero
cual fue mi sorpresa cuando encontré que la versión original dice
que: Alababan a Dios por todas las poderosas obras que habían visto.
Hasta aquí parece muy notable todo esto pero allí estaba el pueblo
de Dios reconociendo las obras y el poder de Dios a grandes voces, y
dice el vers. 41 que cuando llego cerca de la ciudad lloró sobre
ella y comienza tal ves unas de las profecías mas tremendas que
Jesús halla dado, y que era que vendrían días en que los enemigos
rodearían esa ciudad la derribarían a tierra, también a sus hijos y
no seria dejado piedra sobre piedra.
“Que tremenda palabra, todo parecía tan anti-climático, la multitud
alababa y Jesús libraba una terrible profecía”. Pero había una razón
por la que el Señor lanzó semejante palabra.
Y es dicho en el vers. 44 al final, “Por cuanto no conociste el
tiempo de tu visitación”.
Muchas veces yo he orado como pastor y pedido una visitación de
Dios, pensando en que la palabra visitación encerraba
manifestaciones de poder, obras portentosas. Pero al fijarme en el
griego la palabra visitación que Jesús cita aquí es la palabra
episkope, que significa un pasar buscando los corazones de los
hombres y bríndales ayuda es un tiempo de gracia en el cual es dada
la oportunidad al hombre a volver a El.
Es decir que un tiempo de visitación, es un tiempo que Dios nos
concede gracia, la oportunidad de arrepentirnos y de tornar nuestros
corazones a Él si es que nos alejamos. La recriminación del Señor a
su pueblo aquí era por que ellos podían reconocen las obras y el
Poder de Dios, pero no reconocían la oportunidad que El les estaba
dando para volver de sus pecados a Dios.
En él evangelio de Mateo 11:20 y 21 el Señor es como que aclara la
razón de la manifestación del poder, de las obras de Dios, de los
milagros; es para que halla un arrepentimiento.
Que estoy queriendo decirles hermanos, tal vez el Señor ha derramado
tremendos obrares, milagros, sanidades y todas estas manifestaciones
las hemos reconocido. Pero temo, que no conozcamos de la misma forma
que todo es con el propósito de tornarnos hacia El, para que sea
nuestro único rey. Reconozcamos que este tiempo es el Día de la
Visitación a nuestras vidas.
Volvamos a los principios de Dios, restauremos el altar caído,
tiremos los altares a ídolos, y edifiquemos el altar a Jehová.
Es mi deseo que estas palabras puedan tocar tu corazón y a su vez me
agradaría recibir respuestas de cada uno de Uds.
Para esto les doy nuestro correo electrónico:
jorgeysusylacovara@yahoo.com.ar
Y si alguno quisiera entrar a nuestra página:
www.misioneros-peniel.com.ar
Que Dios les Bendiga.
Con amor.
Rev. Obispo Jorge Lacovara
Nota: Esta es la primera de sucesivas cartas que les estarán
llegando, todas de este tenor, es decir con dirección en lo
espiritual. Si por alguna razón no quisiera recibirla háganoslo
saber, y desde ya gracias. |