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Escuela Bíblica La Fuente – Mendoza

4ª Mensaje

Pr. Jorge Lacovara

 

Serie: LLAMADOS A AFECTAR

 

Ir al monte

 

Génesis 37

            Seguimos con esta serie de mensajes donde  Dios nos fue hablando a través de la vida de José, como él afectó su casa, su familia, su trabajo, y luego su Nación. Vimos lo que Dios tenía en él afectaba el medio que lo rodeaba; y yo creo que Dios nos trajo aquí, para afectar el ambiente espiritual de esta ciudad, de esta provincia y también de la Nación. Lo último que vimos es que Jacob  envió a José. (Génesis 37:12-14)

            Dijimos en el mensaje anterior que toda visión tiene una misión, y que la visión que Dios tenía con José era que él afectara; esa es la visión que Dios tiene para nosotros, afectar el mundo espiritual y el mundo natural también, pero hoy vamos un paso más, ¿cuál es la Misión?

            Jacob envió a José a  Siquem, cuyo significado es “Monte, montaña, colina”, es decir, que si tomamos el concepto de esta palabra y queremos  afectar el mundo que nos rodea, vamos a tener que subir al monte, tendremos que ir al monte.

¿Qué es ir al monte? Si esto es lo que tenemos que hacer, ¿qué significa, qué es en la práctica subir al monte? Yo diría que sencillamente es vivir en otra dimensión; naturalmente cuando uno sube a una montaña puede ver cosas que de abajo no se ven; es otra dimensión. Es vivir en un plano celestial, es tratar de estar lo mas cerca de Dios posible, de tal forma que nuestra vida interior empiece a ser cambiada, nuestras acciones cambian, nuestros pensamientos cambian, nuestra manera de hablar cambia, todo nuestro ser empieza a cambiar y por eso empezamos a afectar, el mundo espiritual y el mundo natural.

 

Podemos ver qué es ir al monte, en tres distintas áreas:

Orar en otra dimensión

Luchar en otra dimensión

Vivir en otra dimensión

 

Hoy vamos a ver la primera; Orar en otra dimensión. 2 Corintios 3:15 – 18. El  secreto aquí esta en una palabra, “mirando”, en el griego esta palabra es más que mirar, significa contemplando con ojos ampliamente abiertos, como quien está viendo detalles, como alguien que esta observando un cuadro y busca cada detalle, cada línea, cada pequeñita cosa. Contemplar implica mas que mirar, implica detenerse, tomar tiempo, contemplando la gloria de Dios.

Me dije a mi mismo, que cosa tan pasiva es esta, tan estática, que produce un cambio tan grande, por mirar, algo se comienza a  afectar. Solamente por contemplar, se produce dentro nuestro un cambio. La palabra transformación aquí en la escritura es una metamorfosis, un proceso de transformación.

 El Espíritu me detuvo aquí,  Pablo no escribió la palabra mirando porque no tenía otra palabra para poner, lo hizo porque el quería decir, mirando, contemplando; No en una manera figurada, mística, sino que estaba queriendo darnos un principio.

 

Leí de una escritora, que el mundo donde vivimos, que se llama Cosmos, es como una cárcel, en la cual todos vivimos adentro, pero a su vez este mundo natural, está encerrado dentro de un gran mundo espiritual, quiere decir que la caja más grande, por decirlo así, es el mundo espiritual, dentro del cual está el mundo que vivimos y dentro de este mundo estamos nosotros, que respondemos a sentidos naturales, tacto, vista, oído, olfato, gusto, nos conectamos a este mundo a través de estos sentidos; pero en realidad nosotros fuimos llamados a vivir en un mundo espiritual.

Juan 3:3 quien no naciere de nuevo, no puede VER, el reino de Dios. La palabra Ver en griego significa, ver, conocer, percibir con los sentidos. Esto quiere decir  que el que nace  de nuevo puede ver, conocer y percibir.

Nosotros hemos dejado este tema de ver, para algunas personas que tienen visiones, revelaciones, o sueños, entonces uno dice, yo esas cosas no tengo, a mi no me gusta, pero no estoy hablando de ese tipo de revelaciones, estoy hablando de aquella capacidad que Dios nos ha dado a todo creyente que ha nacido de nuevo, ya que hemos nacido al mundo espiritual, y como un bebe que nace a este mundo natural, que cuando sale de ese ámbito, entra en otra dimensión y al entrar en ella, Dios le provee de los sentidos que va a necesitar para vivir en este mundo natural, la vista, olfato, gusto, tacto y el bebe no sabe como usar eso, pero comienza a darse cuenta que tiene cosas, que le hacen percibir el mundo que los rodea.

Espiritualmente nosotros también tenemos sentidos; en la escritura nos habla de palpar, de gustar, de la fragancia del Señor, (el olfato), del oír, de ver; cada uno de esos sentidos están en nuestro espíritu; lo mas seguro es que no estén desarrollados, porque pensamos que eso es cualidad de alguno especial que tiene visiones, o algún tipo de revelaciones, pero ese pensamiento es una tontería porque está tratando de seguir a Dios con los sentidos naturales, los cuales no sirven porque el mundo al cual fuimos llamados a vivir es un mundo espiritual e invisible, no lo vemos con nuestros ojos naturales, no sirven nuestros sentidos naturales para encontrar el reino de Dios, es mas, estos sentidos nos alejan de Dios, porque todos ellos nos hacen conscientes de un mundo externo y el reino de Dios está dentro de nosotros, es decir que todos estos sentidos naturales nos alejan del mundo de Dios, pero El nos puso sentidos, que debemos y necesitamos desarrollar, ejercitarlos.

Hebreos 5:13 –14 por el uso, tenemos los sentidos ejercitados. Parte del problema por el cual no percibimos el mundo espiritual es porque no estamos usando esos sentidos espirituales, es necesario que empiece a usarlos.

Estamos aquí para afectar el mundo espiritual, como va a saber que está afectando el mundo espiritual si ni siquiera es consciente de ese mundo. Necesita ser consciente del mundo espiritual.

Ustedes perciben el mundo espiritual, se dan cuenta cuando, por ejemplo, hay mucho ruido aquí abajo pero arriba no pasa nada o viceversa. Esa percepción que ustedes tienen es de lo que estamos hablando, es esa capacidad espiritual de discernir, de palpar, el Espíritu Santo. Esos no es místico, es un responder de mi espíritu, y es necesario tenerlo, usarlo, ejercitarlo. No vivan como ciegos o sordos en un mundo tan hermoso, Dios ha puesto en sus espíritus esos sentidos.

Deben escuchar a Dios, no hablo de oírlo con estos oídos naturales,  yo lo escucho a través de la palabra, a través de mi propio espíritu hablando a mi corazón, de muchas formas escuché y escucho a Dios, pero nunca de una manera audible, que mi oído natural lo escuchara, pero yo sabía que era Dios, y a usted le habrá pasado lo mismo; eso es percibir el mundo espiritual.

Volviendo a la escritura de Pablo que dice,  nosotros contemplando a cara descubierta y reflejando como en un espejo la gloria del Señor. Algo tan simple como contemplar, puede cambiar o afectar tanto, porque el secreto no es mirar solamente, sino a donde miro. Mirar sin nada escondido y a quien miro.

Cuando era chico yo jugaba con un espejo haciendo reflejar la luz del sol, pero el espejo en si mismo no tenía ninguna virtud, lo único que hacía era reflejar la luz del sol, el espejo solo reflejaba lo que miraba; y lo que Pablo dice aquí es eso, que nosotros apuntemos nuestro espejo, nuestra vida hacia el sol de Dios, hacia la Gloria de Dios, y cuando usted se quede allí, ese rayo de luz de Dios va a tocar su vida y por consecuencia va a reflejar lo que esta viendo, a donde usted tenga enfocado su espejo.

Esto muestra varias cosas, primero, que no hay tal cosa como decir que estoy entrando a la Presencia  de Dios y que estoy viendo la gloria de Dios y no soy cambiado, es imposible, algo va a pasar, voy a ser cambiado, por qué, porque estoy reflejando lo que veo, estoy enfocando el espejo de mi corazón a un Dios Santo, puro, veraz.

Si usted está reflejando otra cosa, lo mas probable  es que no esté mirando la gloria de Dios, no esté mirando esa Presencia, entonces comience a tornar su corazón y póngalo mirando hacia esa gloria, hacia esa Presencia, tome tiempo, contemple esa Presencia de Dios, esa persona de Dios, quédese quietamente y déjese alumbrar, limpie el espejo, pásale una franela con la sangre de Jesús, para que el espejo refleje correctamente. Vamos a afectar mucho si estamos mirando al lugar correcto, porque lo que vamos a reflejar va a ser lo que miremos.